Nasa aposta na propulsão nuclear para viagem a Marte
La NASA está trabajando en el desarrollo de tecnologías de propulsión nuclear para enviar naves espaciales a Marte, lo que podría reducir el tiempo de viaje de más de seis meses a entre tres y cuatro meses. Esta iniciativa se remonta a la Guerra Fría, pero ha cobrado mayor impulso desde que Jared Isaacman, un empresario y astronauta comercial, asumió la dirección de la agencia en diciembre de 2025. Isaacman es un firme defensor de esta tecnología, afirmando que puede "realmente liberar la capacidad de la humanidad para explorar las estrellas". En marzo de 2026, la NASA anunció una misión no tripulada impulsada por energía nuclear hacia el planeta rojo, programada para finales de 2028. Las naves espaciales convencionales utilizan propulsión química, que requiere la quema de combustible y oxidantes para escapar de la gravedad terrestre. Sin embargo, esta técnica presenta limitaciones significativas, ya que una gran parte de la masa de un cohete en el lanzamiento es combustible, lo que lo hace más pesado y menos eficiente para viajes prolongados. Marte, al ser un destino distante, plantea desafíos adicionales, como la exposición a la radiación cósmica y la necesidad de sistemas de soporte vital. Por ello, los ingenieros continúan buscando alternativas más sostenibles. El programa de propulsión nuclear de la NASA contempla dos enfoques principales: la propulsión térmica y la propulsión eléctrica. La propulsión térmica nuclear utiliza un reactor que calienta hidrógeno líquido, generando un gas de alta presión que impulsa la nave. Esta técnica podría reducir el tiempo de viaje a Marte en un 25% y limitar la exposición de la tripulación a la radiación. Por otro lado, la propulsión eléctrica nuclear, que utiliza un reactor para generar electricidad y alimentar propulsores iónicos, ofrece un impulso más bajo pero puede funcionar durante años, lo que es ideal para enviar cargas pesadas o exploradores robóticos a Marte antes de la llegada de humanos. La misión SR-1 Freedom, programada para ser lanzada en diciembre de 2028, será la primera nave interplanetaria alimentada por energía nuclear, con el objetivo de demostrar la viabilidad de esta tecnología para viajes espaciales profundos. Al llegar a Marte, se espera que la SR-1 libere drones que explorarán la superficie marciana. Sin embargo, el camino hacia el lanzamiento es complejo, ya que la misión requiere la integración de múltiples componentes que deben ser probados y funcionar de manera conjunta. La NASA tiene un tiempo limitado para completar esta misión, que normalmente requeriría años de desarrollo. La propulsión nuclear ha estado en desarrollo durante más de 60 años, y aunque la física es sólida, la creación de un sistema seguro y eficiente sigue siendo un desafío.