Governo Lula usa imprecisões nas críticas à 6 X 1
Ministros y diputados del gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) presentaron datos incorrectos o controvertidos en defensa de la Propuesta de Enmienda a la Constitución (PEC) que elimina la escala de trabajo 6x1, en discursos realizados el lunes 25 de mayo de 2026. Esta PEC fue aprobada el miércoles 27 de mayo y enviada al Senado. El texto aprobado por la Cámara establece dos días de descanso a la semana en lugar de uno, como es actualmente, y reduce la jornada laboral semanal a 40 horas, en vez de las 44 horas actuales. Durante los discursos en el Salón Verde de la Cámara, que precedieron a una entrevista sobre el tema, participaron el presidente de la Cámara, Hugo Motta (Republicanos-PB); el diputado Alencar Santana (PT-SP), presidente de la comisión especial de la PEC; el diputado Leo Prates (Republicanos-BA), relator de la comisión; y los ministros José Guimarães (Relaciones Institucionales) y Luiz Marinho (Trabajo). Motta describió la propuesta como “una agenda del país” que pertenece a la sociedad brasileña, aunque una manifestación en Brasilia el mismo día reunió solo a 200 personas en apoyo a la PEC. Además, el presidente de la Cámara afirmó que la modificación “es una demanda que atiende a la preferencia de más del 70% de nuestra población”. Sin embargo, una encuesta de Datafolha realizada del 3 al 5 de marzo de 2026 mostró que el 71% de los encuestados estaba a favor de eliminar la escala 6x1, mientras que una encuesta más reciente, del 4 y 5 de mayo, indicó que el apoyo había caído al 65%. El ministro Marinho argumentó que la propuesta “elevará nuestra productividad”, aunque no existen evidencias que respalden que la reducción de la jornada laboral genere dicho aumento. Economistas advierten que es necesario aumentar las inversiones para mejorar la productividad. La reducción de la jornada laboral podría incrementar los costos para las empresas, limitando su capacidad de inversión. Marinho también mencionó que “muchos países están implementando la reducción de la jornada laboral sin disminuir salarios”, sugiriendo que Brasil se alinea con esta tendencia global. No obstante, datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) indican que Brasil ocupa el puesto 94 en productividad a nivel mundial, con 97 países que trabajan más horas que Brasil. El ministro afirmó que la modificación en la jornada laboral beneficiará a toda la economía brasileña, aunque esto contradice la opinión de expertos que prevén un aumento en los costos para las empresas. Además, Marinho aseguró que “no habrá sector de la economía que se vea perjudicado por la nueva jornada”, aunque algunos sectores, como las aerolíneas, podrían enfrentar dificultades específicas, ya que requieren jornadas de hasta 14 horas para vuelos internacionales. La viabilidad de estos vuelos dependerá de acuerdos entre las empresas y los sindicatos si el texto de la PEC aprobado por la Cámara es ratificado por el Senado.